El consejo de administración del banco malo dio luz verde en la tarde de ayer a una ampliación de 245 millones que le permitió alcanzar los 1.200 millones de capital puro. La cifra es solo un 25% de los recursos extra que obtendrá la última semana de febrero mediante la emisión de un nuevo paquete de deuda subordinada. La gran banca volvió a salir ayer al rescate de Sareb, del que ya era la principal accionista privado, para cubrir la mitad de la nueva ampliación de capital aprobada. En concreto, El objetivo es sumar 4.800 millones de euros en recursos propios, 1.200 de capital y 3.600 de deuda, para el 28 de febrero, cuando Sareb absorberá la carga tóxica de las entidades del grupo 2. Se trata de Liberbank, BMN, Ceiss y Caja 3, que venderán al banco malo unos 15.000 millones de euros entre inmuebles adjudicados y créditos relacionados con la construcción, como ya hicieran, Bankia, Catalunya Banc, Novagalicia y Banco de Valencia, el 31 de diciembre de 2012, por un valor de 37.110 millones. La idea es que la ampliación de ayer y la nueva emisión de deuda permitan a Sareb seguir manteniendo un 8% de recursos propios frente al total de la carga inmobiliaria. La expectativa inicial era que esta nueva ampliación de capital, la tercera celebrada, fuera una puerta de entrada para nuevos inversores, a ser posible internacionales, que dieran más credibilidad al proyecto. La realidad es, sin embargo, que han sido los accionistas originales, con la banca y el FROB a la cabeza, quienes han cubierto la práctica totalidad de la operación. Sareb, de hecho, solo gana dos nuevos accionistas. Se trata de Iberdrola Inmobiliaria, que aporta 2,5 millones de capital, y de Banco Caminos, ligado a los ingenieros, con unos 800.000 euros. Los grandes fondos internacionales que vienen negociando con la firma, sin embargo, terminaron quedándose fuera. Cerberus, Fortress y Centerbridge, entre otros fondos oportunistas , se habían ofrecido a entrar en capital de Sareb a cambio de derechos preferentes de compra sobre determinados paquetes de activos. Santander, CaixaBank, Sabadell y Popular, con seis de los 15 asientos del consejo de administración de Sareb, se han opuesto, sin embargo, a dar facilidades a estos fondos para comprar barato y sacar rentabilidad aun vendiendo a bajo precio, mientras que ellos mismos siguen luchando por deshacerse de su propio stock sin asumir más pérdidas en el intento. El rechazo de estas propuestas, pese a las necesidades de captación de capital reseñadas, ha sido una decisión relativamente cómoda teniendo en cuenta que los cinco grandes bancos asociados, sumando a Kutxabank, se han comprometido a aportar hasta 475 millones de euros más en esta ronda de capital y deuda subordinada. Así, la gran banca aportó 123,6 millones de los 245 de la ampliación de ayer, mientras que el FROB, que soporta el 45,7% del capital, puso otros 109 millones. El resto de accionistas de Sareb, además, también participaron en la aportación con unos 10 millones extra, con lo que el proceso de captación de inversores ha sido en esta ocasión mucho más relajado que en la capitalización inicial. Finalmente, Sareb sí ha logrado el compromiso de las aseguradoras extranjeras Generali, Reale y Zurich para suscribir deuda subordinada en la próxima emisión. Lo mismo hará Santa Lucía. Estas cuatro firmas se unen al destacado grupo de aseguradoras, Mapfre, Axa, Mutua Madrileña, Catalana Occidente, Mutua Pelayo y Asisa, que ya invierten en el banco malo. Una decisión recientemente incentivada por el Gobierno, que ha permitido computar como provisiones este desembolso, al igual que ocurre con otras de sus inversiones.